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Marco Rubio sentencia el fin del régimen castrista: «Cuba ya ha caído y es un Estado fallido»

Josué Victores
Josué Victores29 de septiembre de 2026
Marco Rubio sentencia el fin del régimen castrista: «Cuba ya ha caído y es un Estado fallido»

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha dictado una rotunda sentencia contra la dictadura cubana, afirmando con contundencia que el régimen está acabado tras décadas de saqueo, ruina y represión.

Rubio: «Cuba ya ha caído»

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que “Cuba ya ha caído” y calificó a la Isla como un “Estado fallido”, al tiempo que aseguró que la Administración de Donald Trump busca una transformación que conduzca a libertades políticas y económicas.

Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Sean Hannity, después de que el presentador preguntara a Rubio si Cuba estaba próxima a caer.

“La verdad es que Cuba ya ha caído”, respondió el jefe de la diplomacia estadounidense.

Rubio sostuvo que el país carece de una economía funcional y continúa gobernado por dirigentes que defienden una revolución que, según sus palabras, “lleva muerta 20 años” y “nunca ha funcionado”.

El secretario de Estado fue más allá y describió la situación cubana como la de “un Estado fallido en todo el sentido de la palabra”.

Rubio diferenció entre la capacidad represiva del régimen y su capacidad para administrar eficazmente el país. Afirmó que las autoridades cubanas mantienen capacidad para encarcelar y matar personas, pero argumentó que eso no convierte al sistema en un gobierno funcional.

También acusó al modelo cubano de estar sostenido por “corrupción, sobornos y robo”.

Rubio apunta al control militar de la economía

Una parte importante de las declaraciones estuvo dedicada al modelo económico de la Isla.

Según Rubio, no existe actualmente “una economía cubana que beneficie al pueblo cubano”. El secretario de Estado sostuvo que las actividades capaces de generar ingresos han estado controladas por las Fuerzas Armadas y el Partido Comunista, beneficiando a un reducido grupo de dirigentes a costa de la población.

Washington ha venido acompañando ese discurso con medidas concretas. El 17 de septiembre, el Departamento de Estado anunció sanciones contra cuatro empresas estatales vinculadas al níquel, cuatro entidades militares relacionadas con investigación y desarrollo de sistemas de armas y tres funcionarios militares. La Administración Trump sostiene que esos sectores permiten a la élite militar obtener recursos mientras la población enfrenta graves dificultades económicas.

Rubio utilizó además la emigración como una muestra de la magnitud de la crisis. El secretario aseguró que desde 2021 “cerca del 20%” de la población cubana ha abandonado el país, cifra que presentó como evidencia del fracaso del sistema.

Washington habla de una transición

Sin embargo, uno de los elementos más importantes de las declaraciones fue la explicación de lo que Estados Unidos espera que ocurra a partir de ahora.

“Esperamos que Cuba elija un camino diferente”, señaló Rubio.

El secretario expresó además su esperanza de que dentro de las propias estructuras que controlan el aparato represivo aparezcan personas dispuestas a reconocer la situación que enfrenta el país.

Rubio aseguró que, mientras Trump permanezca en la Casa Blanca, Washington buscará impedir que quienes controlan el régimen continúen obteniendo recursos “a espaldas del pueblo cubano”.

También estableció una línea relacionada directamente con la seguridad nacional estadounidense: Estados Unidos, afirmó, no permitirá que Cuba sea utilizada como base de operaciones contra los intereses del país ni que represente una amenaza para su seguridad.

Trump prefiere una salida diplomática

Pese a la dureza de las declaraciones, Rubio afirmó que la preferencia del presidente Trump es resolver la situación mediante la diplomacia.

El objetivo planteado por Washington sería alcanzar un acuerdo capaz de colocar a Cuba en un camino de cambio “positivo e irreversible” que contemple tanto libertades económicas como políticas.

“No se puede tener libertad económica en Cuba si primero no hay libertad política”, afirmó Rubio, aunque añadió que ambas transformaciones tendrían que desarrollarse al menos simultáneamente y requerirían un período de transición.

La posición coincide con declaraciones realizadas por el propio Rubio apenas días antes durante la Asamblea General de Naciones Unidas. El 23 de septiembre aseguró que una futura Cuba necesitaría tanto libertad política como económica y sostuvo que el sector privado y la diáspora cubana podrían desempeñar un papel importante si existiera un modelo institucional que garantizara la inversión y la propiedad.

Rubio cerró su respuesta con una advertencia a los dirigentes cubanos que, según él, creen que pueden limitarse a esperar hasta que termine la actual Administración estadounidense sin realizar reformas.

“Están equivocados”, afirmó, y agregó que “aprenderán la lección por las malas si no rectifican”. No especificó durante la entrevista qué medidas concretas implicaría esa advertencia.

Reflexión:

La libertad económica difícilmente puede desarrollarse plenamente sin instituciones que protejan la propiedad privada, la iniciativa individual y el Estado de derecho. Cuba no necesita simplemente sustituir una administración por otra, sino construir instituciones donde ningún partido pueda colocarse por encima de la ley y donde cada ciudadano tenga derecho a emprender, invertir, expresarse y elegir a sus gobernantes. Desde una perspectiva liberal, el verdadero cambio será aquel que devuelva al individuo las libertades que durante décadas ha concentrado el Estado.

Biografía del autor:
Josué Victores

Josué Victores

Josué Victores (Colaborador): Exiliado cubano radicado en Estados Unidos de América desde el año 2022. Joven cristiano anticomunista, estudiante de Teología, comunicador político y activista por la libertad de Cuba.

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