Comunistas salen en defensa del régimen cubano en Nueva York


Militantes comunistas se movilizaron en Nueva York y otras ciudades para defender la Revolución Cubana.
Un grupo de militantes de Revolutionary Communists of America (RCA) convocó este sábado una concentración en Tompkins Square Park, Nueva York, como parte de una jornada nacional organizada expresamente en defensa del régimen dictatorial de la Revolución Cubana. La organización extremista había anunciado previamente movilizaciones en puntos estratégicos como Nueva York, Filadelfia, Boston, Chicago, St. Louis, Dallas, Phoenix, Los Ángeles y Seattle bajo una consigna directa: “Defend the Cuban Revolution” (“Defiende la Revolución Cubana”). Las imágenes difundidas del acto mostraron simbología abiertamente comunista, incluyendo la hoz y el martillo ondeando con impunidad en las calles estadounidenses.
No se trata de una etiqueta externa ni de una exageración política. Revolutionary Communists of America se declara públicamente como una organización revolucionaria dedicada a socavar los cimientos de la nación. “Estamos aquí para el derrocamiento completo del capitalismo”, proclama el grupo en sus principios oficiales, identificándose además como la sección estadounidense de la Revolutionary Communist International. Días antes de los actos, la agrupación publicó panfletos haciendo apología del sistema totalitario instaurado en 1959 y culpando a Estados Unidos de un presunto “asedio imperialista”, ignorando deliberadamente que la miseria en la isla es el resultado directo del fracaso inherente al modelo socialista.
Esta manifestación pública a favor del castrismo ocurre mientras la tiranía cubana mantiene a la población sometida en un régimen de partido único, caracterizado por el desabastecimiento, la falta de derechos humanos, la prisión política y la censura absoluta. Para las víctimas del exilio y las familias que han sufrido el comunismo en carne propia, la hoz y el martillo representan décadas de confiscaciones, miseria, encarcelamientos y ejecuciones. Resulta una paradoja alarmante que la izquierda radical en Estados Unidos utilice las garantías que otorga la Constitución para promover un sistema liberticida que, de llegar al poder, destruiría de inmediato esas mismas libertades individuales.

Sin embargo, el fenómeno no puede reducirse a una simple extravagancia marginal. El hecho de que grupos extremistas organicen actos simultáneos en casi diez metrópolis estadounidenses evidencia cómo el veneno del comunismo y el colectivismo ha echado raíces en sectores de la sociedad. A través de la infiltración académica, el activismo radical y la normalización de la retórica socialista en el discurso público, el país enfrenta un peligroso e innegable viraje ideológico hacia la izquierda. Ignorar esta amenaza o tratarla como un ejercicio inofensivo es un error histórico: el comunismo no es una alternativa política legítima, sino una ideología criminal que solo ha sembrado pobreza, represión y muerte en cada rincón del planeta donde se ha aplicado.
Si Estados Unidos permite que esta deriva ideológica siga ganando espacio cultural y político sin una respuesta firme en defensa del libre mercado, la propiedad privada y los valores fundacionales de la república, el país corre el riesgo de autodestruir el modelo de libertad que lo convirtió en la nación más próspera de la historia. La batalla cultural contra la infiltración comunista debe ser prioridad absoluta para garantizar que el totalitarismo jamás se imponga sobre el pueblo estadounidense.

Josué Victores
Josué Victores (Colaborador): Exiliado cubano radicado en Estados Unidos de América desde el año 2022. Joven cristiano anticomunista, estudiante de Teología, comunicador político y activista por la libertad de Cuba.
