La ayuda humanitaria de EE.UU. esquiva a la dictadura, valoran usar la red de masones en Cuba para entregar recursos directamente al pueblo


EE.UU. evalúa a la masonería cubana para distribuir ayuda humanitaria directa y evitar que la tiranía comunista robe y controle los fondos de asistencia.
El gobierno de los Estados Unidos sigue buscando vías seguras para evitar que la tiranía castrista se robe o manipule la ayuda destinada a los ciudadanos más vulnerables de la isla.
Según información confirmada directamente por la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Washington está evaluando seriamente incorporar a la masonería cubana en la red de distribución de asistencia humanitaria directa.

El movimiento diplomático quedó en evidencia este martes, cuando el jefe de la misión de EE.UU. en La Habana, Mike Hammer, sostuvo un encuentro privado con Ángel Santiesteban Prats, exprisionero político y recién elegido soberano gran comendador del Supremo Consejo del Grado 33. En la reunión, que tuvo lugar en la vivienda de Santiesteban, también participaron Leslie Núñez Goodman y Tim Peltier, altos funcionarios de la sede diplomática.

La posición de Washington es clara y fue expresada de primera mano por su representante. El propio Mike Hammer, hablando en nombre de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, declaró: “Reconocemos que la masonería tiene una larga e importante historia en Cuba, por eso estamos valorando que ellos participen en la distribución de la ayuda humanitaria que Estados Unidos entrega a los más necesitados”.
El plan: asistencia directa sin la intervención del régimen comunista
Esta iniciativa forma parte de la estrategia impulsada por el presidente Donald Trump, quien en mayo pasado anunció un paquete de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa para el pueblo cubano. De ese fondo, 60 millones ya fueron canalizados a través de Catholic Relief Services (CRS) y Cáritas Cuba, garantizando que alimentos, artículos de higiene y colchones lleguen a miles de hogares a través de la Iglesia Católica y sus redes de voluntarios independientes.

Ahora, el objetivo es administrar los 40 millones de dólares restantes a través de organizaciones no gubernamentales de absoluta confianza. La masonería cubana, con alrededor de 300 logias y unos 20.000 miembros distribuidos en cada provincia y pueblo del país, representa una estructura territorial y filantrópica ideal para hacer llegar estos recursos vitales sin la intermediación de los tentáculos del régimen totalitario.
Santiesteban Prats confirmó su total disposición para asumir este reto humanitario, recordando que la fraternidad lleva décadas apoyando a hospitales, hogares de ancianos y niños sin amparo filial. "Manifestamos nuestra mejor disposición para apoyar al pueblo cubano en medio de tantas carencias", aseguró el exprisionero político.
El terror de la dictadura a la sociedad civil independiente
Como era de esperarse, el régimen comunista ve con pánico cualquier iniciativa que empodere a la sociedad civil y alivie el hambre que ellos mismos provocan. La propuesta estadounidense llega en un momento de fuerte tensión entre la masonería y el Ministerio de Justicia (MINJUS) de la dictadura, el cual lleva desde 2025 hostigando a la fraternidad, desconociendo a sus autoridades legítimas y manteniendo congeladas las cuentas bancarias del Supremo Consejo del Grado 33.
La tiranía sabe que si la ayuda llega directamente de las manos de los estadounidenses a las manos del pueblo a través de iglesias y logias masónicas, se les acaba el monopolio del hambre y el control social.
Sin embargo, el cerco diplomático de EE.UU. demuestra que existen formas de apoyar a los ciudadanos sin darle ni un solo centavo a los opresores.

Brian Infante (Asere Pensante)
Brian Infante (Fundador y Director): Exiliado cubano en España y ferviente anticomunista. Es activista por la libertad, líder político en "El Partido del Pueblo" y comunicador con cientos de miles de seguidores en redes sociales por su lucha contra el régimen castrista.
