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José Daniel Ferrer denuncia torturas ante Naciones Unidas

Josué Victores
Josué Victores23 de octubre de 2026
José Daniel Ferrer denuncia torturas ante Naciones Unidas

El opositor cubano relata golpizas, aislamiento y abusos sufridos durante años en las cárceles del régimen.

Nueva York, Estados Unidos. El líder opositor cubano José Daniel Ferrer llevó ante Naciones Unidas un estremecedor testimonio sobre los años que permaneció encarcelado bajo la dictadura castrista. Golpizas, aislamiento prolongado, humillaciones y presiones para abandonar su país fueron algunas de las experiencias que denunció durante un encuentro internacional celebrado el 19 de octubre.

La intervención tuvo lugar en el foro Cuba Libre: La opresión que La Habana oculta, organizado por la Misión Permanente de Estados Unidos ante Naciones Unidas, con la participación de antiguos presos políticos, activistas y especialistas en asuntos cubanos.

Ferrer, fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), aseguró haber pasado más de doce años de su vida en prisión, de los cuales más de nueve transcurrieron en condiciones de aislamiento. Su testimonio buscó mostrar a la comunidad internacional las prácticas represivas que, según denunció, utiliza el régimen contra quienes se oponen al sistema comunista.

Nueve golpizas en apenas diez días

Uno de los momentos más impactantes de su intervención llegó cuando describió las agresiones físicas que asegura haber sufrido durante uno de sus últimos períodos de encarcelamiento.

Ferrer denunció que recibió nueve golpizas en apenas diez días. Según explicó, las agresiones estuvieron acompañadas de humillaciones tan graves que llegó a perder el control de sus funciones corporales y ensuciar su propia ropa.

El opositor sostuvo que aquellas acciones tenían un propósito concreto: obligarlo a abandonar definitivamente Cuba.

Su relato describe un patrón de violencia física y psicológica que, de confirmarse mediante una investigación independiente, constituiría una grave violación de las obligaciones internacionales del Estado cubano en materia de derechos humanos.

Las denuncias también plantean interrogantes sobre los mecanismos de supervisión penitenciaria y las posibilidades reales de que los presos políticos puedan denunciar abusos sin sufrir represalias.

Más de doce años encarcelado por su oposición al castrismo

La historia de José Daniel Ferrer como prisionero político comenzó mucho antes de las protestas del 11 de julio de 2021.

En marzo de 2003, durante la conocida Primavera Negra, fue detenido junto a otros 74 opositores, periodistas independientes y defensores de los derechos humanos.

Aquella operación represiva terminó con severas condenas de prisión contra quienes desafiaban públicamente al régimen de Fidel Castro.

Ferrer recordó que la Fiscalía llegó a solicitar la pena de muerte en su contra. Finalmente, recibió una condena de 25 años de cárcel.

Tras su excarcelación, continuó desarrollando actividades opositoras y denunciando violaciones de derechos humanos desde la UNPACU, organización que se convirtió en una de las principales plataformas de oposición interna.

Su actividad política provocó nuevas detenciones y períodos de encarcelamiento. Después de las manifestaciones nacionales del 11 de julio de 2021, volvió a prisión, donde permaneció durante años en medio de denuncias sobre sus condiciones de reclusión.

El dirigente sostiene que su experiencia refleja la situación de muchos cubanos encarcelados por expresar posiciones contrarias al Partido Comunista.

Ferrer acusa a la dictadura de utilizar presos como mercancía

Durante su comparecencia, el opositor también denunció las circunstancias que rodearon su salida de Cuba.

Según explicó, las autoridades pretendían enviarlo inicialmente a Guyana sin permitir que lo acompañara su familia, una condición que rechazó.

Ferrer afirmó, además, que el régimen buscó utilizar su situación para promover conversaciones con Estados Unidos mediante la intervención de la Iglesia católica y la posible liberación de otros prisioneros.

El dirigente acusó a las autoridades cubanas de utilizar a los encarcelados como instrumentos de negociación política.

Su denuncia vuelve a colocar bajo escrutinio las excarcelaciones condicionadas, las restricciones impuestas a opositores y las circunstancias en las que algunos prisioneros políticos terminan abandonando el territorio nacional.

Para Ferrer, recuperar la libertad no debería implicar renunciar al derecho de permanecer en su propio país ni aceptar condiciones políticas impuestas por quienes ordenaron su encarcelamiento.

Un llamado a las democracias del mundo

La intervención de Ferrer también incluyó un mensaje dirigido a los representantes de los países que participan en las votaciones de Naciones Unidas.

El opositor pidió a las naciones democráticas votar en contra o abstenerse ante la resolución presentada anualmente por La Habana para condenar el embargo económico estadounidense.

Según argumentó, la dictadura utiliza el respaldo internacional a esa resolución para presentarlo ante los ciudadanos cubanos como una muestra de apoyo político al Partido Comunista.

Ferrer sostuvo que las limitaciones de acceso a información independiente dificultan que muchos ciudadanos conozcan las críticas que esos mismos países formulan sobre la situación de los derechos humanos.

La resolución volverá a debatirse los días 27 y 28 de octubre. Aunque históricamente ha recibido un amplio respaldo internacional, el documento se refiere al embargo estadounidense y su aprobación no constituye necesariamente un respaldo a las políticas internas del régimen cubano.

Estados Unidos, por su parte, intenta centrar parte del debate diplomático en las denuncias de represión política y encarcelamientos arbitrarios.

Diplomáticos cubanos protagonizan un acto de repudio en la ONU

La controversia no terminó con las declaraciones de Ferrer.

Después del encuentro, integrantes de la representación diplomática cubana, encabezados por el embajador Ernesto Soberón Guzmán, increparon a los opositores que habían participado en el foro.

En las imágenes difundidas se observa a funcionarios gritando consignas y acusando de terroristas y mentirosos a antiguos prisioneros políticos.

El embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, denunció el incidente y acusó a los representantes de La Habana de intentar intimidar a personas que acababan de relatar experiencias de represión.

La escena generó cuestionamientos sobre la conducta de los diplomáticos cubanos en un espacio destinado al intercambio entre representantes internacionales.

El episodio también evidenció la profunda confrontación existente entre la diplomacia estadounidense y la cubana sobre la situación de los derechos humanos en la Isla.

Bruno Rodríguez responde con ataques personales

Dos días después, el 21 de octubre, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla compareció ante la prensa para responder al encuentro celebrado en Nueva York.

En lugar de anunciar una investigación independiente sobre las denuncias de torturas, Rodríguez dedicó parte de su intervención a desacreditar personalmente a José Daniel Ferrer y al artista Luis Manuel Otero Alcántara.

El canciller calificó a ambos opositores de delincuentes y formuló diversas acusaciones sobre sus antecedentes.

También mostró una grabación realizada durante el encarcelamiento de Ferrer, en la que el activista aparecía golpeándose la cabeza, para cuestionar sus denuncias de malos tratos.

Sin embargo, la existencia de ese video no permite determinar qué ocurrió durante el conjunto de sus años de prisión ni descartar las agresiones denunciadas.

Rodríguez tampoco presentó durante aquella comparecencia documentación judicial que acreditara algunas de sus acusaciones personales más graves contra el opositor.

La respuesta del régimen dejó sin resolver las denuncias específicas de Ferrer sobre golpizas, aislamiento y presiones durante su encarcelamiento.

Luis Manuel Otero Alcántara también denuncia la represión

El artista y exprisionero político Luis Manuel Otero Alcántara participó igualmente en el encuentro internacional.

Durante su intervención denunció la persecución contra creadores independientes y personas que defienden proyectos políticos distintos al impuesto por el Partido Comunista.

Otero Alcántara recordó las numerosas detenciones que sufrió antes de su encarcelamiento y explicó cómo la prisión afectó su vida personal y familiar.

También mencionó al rapero Maykel Osorbo, condenado a nueve años de cárcel, y destacó la importancia del apoyo internacional para quienes permanecen privados de libertad.

Ambos testimonios permitieron presentar dos dimensiones de la represión denunciada en Cuba: la persecución contra la oposición política organizada y las restricciones a la libertad de expresión artística.

Una denuncia que exige respuestas

La comparecencia de José Daniel Ferrer ante Naciones Unidas vuelve a colocar la situación de los presos políticos cubanos en el centro del debate internacional.

Sus declaraciones no constituyen por sí mismas una sentencia judicial ni una investigación oficial de la ONU. El encuentro fue organizado por la misión estadounidense en las instalaciones de Naciones Unidas, no por la Asamblea General como órgano.

No obstante, la gravedad de los hechos denunciados exige investigaciones independientes que permitan establecer responsabilidades, esclarecer las condiciones de encarcelamiento y garantizar que las víctimas puedan presentar sus testimonios sin represalias.

Mientras la diplomacia cubana concentra sus esfuerzos en desacreditar a quienes denuncian la represión, permanecen abiertas preguntas fundamentales sobre las condiciones penitenciarias, el acceso a la justicia y las garantías de quienes expresan opiniones contrarias al régimen.

El testimonio de Ferrer recuerda que detrás de cada denuncia de encarcelamiento político existe una historia humana marcada por años de separación familiar, sufrimiento e incertidumbre.

Y plantea una cuestión que trasciende las diferencias ideológicas: ningún Estado debería quedar exento de rendir cuentas ante denuncias creíbles de tortura y tratos degradantes.

Biografía del autor:
Josué Victores

Josué Victores

Josué Victores (Colaborador): Exiliado cubano radicado en Estados Unidos de América desde el año 2022. Joven cristiano anticomunista, estudiante de Teología, comunicador político y activista por la libertad de Cuba.

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